Es una enfermedad que se transmite a través de la picadura de una garrapata y puede ser de presentación aguda, sub aguda o crónica. Los signos clínicos que presentan de manera general, tanto para la forma aguda como para la sub aguda, son bastantes inespecíficos, y dentro de los que podemos encontrar son: fiebre muy alta, aumento de los ganglios linfáticos, anemia y signos neurológicos diversos.
Para la forma crónica, se desarrolla un cuadro clínico característico de hemorragias (cuagulopatias) manifestadas por manchas obscuras en la piel (moretones), puntos rojos (petequias) y sangrado por nariz, encías, además de tener fiebre, inapetencia, dolor articular y en algunos casos, ceguera.
El diagnostico de esta enfermedad se realiza a través de la detección de anticuerpos en la sangre, acompañada por una marcada disminución de las plaquetas, que son estas las encargadas de prevenir hemorragias en el organismo.
Al igual que en la enfermedad del gusano del corazón, en caso de tener un resultado positivo, es importante iniciar con el tratamiento lo antes posible y así evitar mas complicaciones y una posible muerte de tu mascota. Si el resultado es negativo, cabe recordarte que esta zona es de alta incidencia, por lo que mantener a tu mascota libre de garrapatas es la forma mas segura de prevenir esta enfermedad.
Existen diferentes formas de mantener libre de estos parásitos a tu mascota, como baños, collares repelentes y tópicos que le den una protección segura sin causarle ningún daño.
Para todo esto, el personal del CMV puede ayudarte a orientarte para tener una mascota más contenta y feliz por muchos años.